Männlwecken: cuando despiertan las figuras navideñas de los Montes Metálicos

A veces la Navidad no comienza con una gran fiesta, sino al abrir con cuidado una caja de cartón. Entre papeles protectores aparece un viejo conocido: el cascanueces que desde hace años ocupa su lugar especial en la casa.

En los Montes Metálicos de Alemania, una entrañable costumbre familiar se llama Männlwecken, algo así como “despertar a las figuritas”. Al acercarse el Adviento, las familias sacan sus adornos de madera: cascanueces, figuras que queman incienso, ángeles, mineros y pirámides navideñas. Poco a poco, el hogar recupera su ambiente de Navidad.

El folleto regional Weihnachtszeit im Erzgebirge describe este ritual como una tradición transmitida de generación en generación. A más tardar para el primer domingo de Adviento, las figuras salen de sus cajas y el aroma del incienso vuelve a llenar las habitaciones.

Pero su encanto no está solamente en la artesanía. Cada pieza puede guardar un recuerdo: ¿quién regaló aquel ángel?, ¿desde cuándo está el minero junto a la ventana?, ¿ese cascanueces acompañó también la infancia de los abuelos?

En muchos hogares de la región, los adornos permanecen hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria. Después se guardan cuidadosamente, hasta que llegue otro invierno y sea momento de despertar nuevamente a las figuritas.